La transmisión se traslada a España, específicamente a Madrid, para mostrar el ambiente de la previa de la final del mundo.
Mauro Angemi reporta desde un lugar impresionante, visiblemente lleno de argentinos que alientan y cantan, con la bandera argentina flameando.
Se destaca la presencia de una gran cantidad de argentinos en Madrid, anticipando la atmósfera que se vivirá durante el partido.