En Islandia, la comunidad argentina se prepara para vivir la final del Mundial con una fiesta que incluye una camper y la reunión en un bar tradicional.
A pesar de la distancia, el espíritu mundialista se mantiene intacto, con cábalas y la esperanza de celebrar juntos la victoria.
"Tenemos una camper, tenemos todo para ir a ver partidos. [...] Tenemos que ir a la capital y parar de ver partidos."