A pesar de la derrota en la final del Mundial 2026, los argentinos se congregaron en el Obelisco y otros puntos del país para agradecer a la selección y celebrar su desempeño.
La gente, incluyendo familias y grupos de amigos, se acercó para mostrar su apoyo incondicional, cantando y alentando como si se tratara de una victoria. Se destacó que "la gente no se va, la gente más allá del resultado viene al Obelisco a festejar".
El sentimiento predominante fue de agradecimiento hacia el equipo por haber llegado a la final y por el esfuerzo brindado hasta el último minuto, a pesar de las circunstancias del partido y el resultado adverso. La figura del Dibu Martínez también fue mencionada.