El marcador seguía 0-0 entre Argentina y España en la final del Mundial 2026, con un partido de puro sufrimiento para los argentinos. El equipo nacional, a pesar de las dificultades, mostraba entrega total en cada pelota.
España realizó cambios estratégicos, introduciendo a Sui Mendy y Erick García, buscando refrescar el equipo y desequilibrar el encuentro. La tensión era máxima, con ambos equipos conscientes de la importancia de cada jugada en esta instancia decisiva.