El comentarista compara la final entre Argentina y España con Italia 90, destacando la importancia de aguantar con "corazón abierto". Señala que, a diferencia de aquel partido, ahora se cuenta con el VAR y un árbitro más serio.
Se menciona que el Dibu Martínez ha sostenido a Argentina, pero se plantea la duda sobre cuánto más se necesita para vulnerar a España.
Se observa a Nico Williams y Miquel Merino, jugadores españoles, como posibles soluciones para el equipo, resaltando la diferencia de edad entre las selecciones (Argentina con un promedio de 29.8 años y España con 26.6).