Se anunció la inminente conexión con Rulito en Nueva York, anticipando la cobertura de la final del mundo. La expectativa era alta, con la posibilidad de que Argentina alzara una nueva corona.
La transición de Madrid a Nueva York subrayó el carácter internacional de la transmisión. Se mencionó la fecha, 19 de julio, y la cercanía del evento deportivo, generando un clima de anticipación y emoción entre los conductores y la audiencia.