Se analiza la final del Mundial entre Argentina y España, destacando que Argentina es la selección más goleadora con 18 o 19 tantos, mientras que España posee la defensa más sólida del torneo, habiendo recibido solo un gol.
Se señala la particularidad de que Argentina a menudo juega mejor cuando se encuentra en desventaja, liberando su creatividad, mientras que España mantiene un juego más rígido y paciente, buscando espacios.
Ambos entrenadores, Scaloni y el de España, se conocen y respetan mutuamente, lo que añade un condimento extra a la final.