Los hinchas argentinos reafirman su sentimiento de ser campeones del mundo, a pesar de la derrota en la final. Argumentan que la selección dio todo en la cancha y que merecen seis meses más de celebración por su esfuerzo. Desestiman las críticas sobre supuesta ayuda arbitral o penales a favor, recordando la lucha hasta el final y la jugada con roja.
Se resalta la victoria contra Inglaterra como un hecho irrefutable y se vincula la gesta deportiva con la reivindicación de las Malvinas Argentinas. La gente se siente orgullosa de su selección y de su identidad nacional, manifestando que Argentina siempre da la cara y defiende al país.