Se reflexiona sobre el desempeño de la Selección Argentina en los últimos mundiales, destacando que de las últimas cuatro finales, el equipo ha disputado tres. A pesar de la derrota en la última, se valora el camino recorrido y la presencia de Lionel Messi.
Se comenta que a veces el equipo depende demasiado de Messi, y que en ocasiones, cuando él no puede brillar, el partido se complica. Sin embargo, se reconoce que los premios individuales obtenidos son un consuelo.