En las calles de Buenos Aires, la gente celebra a la Selección Argentina a pesar de la derrota en la final del Mundial, con un sentimiento de gratitud y orgullo. Se resalta que, de alguna manera, "ganamos" al haber llegado a la final y al haberla disputado con el corazón.
La figura de Messi es central, y se menciona que la lucha fue "por Malvinas, por el Diego y por todos". La emoción es palpable, con cánticos de "¡Somos campeones!" y un profundo agradecimiento al equipo.
Familias de distintas partes del país, como Concordia, se movilizaron para estar presentes en la celebración, demostrando el fervor nacional que generó el equipo a lo largo del torneo.