Se enfatiza la importancia de no normalizar los logros de la selección argentina, que se encuentra a un paso de ser bicampeona del mundo, algo que no ocurre desde hace 64 años. Se compara la posible hazaña con la de Vittorio Pozzo en el siglo pasado.
Se destaca la conexión entre el equipo y el pueblo argentino, evidenciada en las canciones y el fervor popular. Se mencionan las historias de los jugadores, sus sacrificios y la posibilidad de que este sea el último mundial de Lionel Messi, quien ha conquistado todo a nivel de clubes y selección.
Se recuerda la renuncia de Messi en 2016 tras perder una final y su posterior regreso, culminando en la obtención de la Copa América y la Copa del Mundo. Hoy tiene la oportunidad de levantarla por segunda vez como capitán.