Argentina busca la victoria ante Suiza con diez jugadores. El equipo mantiene la posesión del balón y ataca, pero se topa con una defensa sólida. Messi participa activamente en la generación de juego.
El partido se mantiene 1-1, y Argentina intenta romper el empate con jugadas individuales y colectivas. La defensa de Suiza se muestra organizada, dificultando el avance argentino.