Se realiza un análisis futbolístico de la final del mundial, destacando la fortaleza del equipo español y su capacidad para imponer su juego. Se menciona que España "pulverizó" a Francia en la semifinal, lo que subraya la dificultad del rival que enfrentó Argentina.
Se resalta la labor de Pedro Porro como el mejor lateral de la Copa del Mundo, superando a otros jugadores de renombre. Se debate si Argentina no pudo o no quiso quitarle la pelota a España, y se señala que el equipo "quiso dividirla" en lugar de arriesgar en ataque.
Se mencionan las vicisitudes del equipo argentino, como las lesiones de los centrales titulares y la expulsión de Enzo. Se reflexiona sobre la estrategia de Scaloni y la importancia del "corazón" y la "garra" para nivelar el partido ante un rival superior técnicamente.