Se analizó el desempeño de la Selección Argentina en la final del Mundial, considerando factores como la decadencia física y mental de los jugadores, y la adición de una instancia más en el torneo.
Se mencionó que el Mundial con 48 equipos tuvo un partido más, lo que pudo afectar la resistencia de los jugadores, especialmente de Lionel Messi, de 39 años. La logística de los partidos cortos y la recuperación entre encuentros también fueron puntos a considerar.
A pesar de la derrota, se reconoció el esfuerzo del equipo y la dificultad de mantener el nivel a lo largo de un torneo tan exigente. La "magia" de Messi, aunque presente, se vio limitada por el paso del tiempo y el desgaste físico.