El programa abordó la polémica salida de Zoe del streaming de Gran Hermano, donde se cuestionó la forma en que se gestionó su desvinculación. Zoe se presentó en las instalaciones de Telefe para aclarar su situación laboral, argumentando que no había recibido una notificación formal de despido y que su contrato seguía vigente.
La producción de Gran Hermano, por su parte, habría tomado la decisión de apartarla del programa debido a conflictos con la producción y otros participantes, como Mika Viciconte. Se especula que la familia de Manuel, otro concursante, habría emitido un comunicado para desvincularlo de las declaraciones de Zoe, complicando aún más la situación.
Los panelistas debatieron sobre la validez del contrato de Zoe y la posibilidad de que Telefe la desvincule formalmente. Se mencionó que Zoe habría sido contactada por teléfono para informarle sobre su salida, pero ella argumentó que no reconoció a la persona que la llamó y que, además, fue tratada de manera hostil.