Decenas de argentinos se congregaron en el aeropuerto de Ezeiza para viajar a Nueva York y alentar a la selección en la final del Mundial.
Los fanáticos, muchos con la camiseta albiceleste, expresaron su emoción y ansiedad por el partido, algunos de ellos habiendo conseguido entradas y pasajes a último momento.
Uno de los entrevistados, quien ya asistió a otros mundiales, se definió como "cábala" y expresó su confianza en que Argentina saldrá victoriosa.