Un grupo de personas aprovecha la masiva concentración de hinchas en Nueva York para comercializar productos como bebidas y "pernés con coca". Buscan generar ingresos vendiendo a los fanáticos argentinos.
La situación evidencia cómo los eventos deportivos masivos también se convierten en oportunidades comerciales, incluso con precios elevados en las entradas (7.000 dólares), pero la gente busca alternativas para disfrutar del ambiente.