Sara se acerca a Leiva Joyas con objetos valiosos de su abuelo, padre (policía) y abuela, además de ahorros de su madre, con el fin de venderlos para comprar un velero y cumplir su sueño de vivir cerca del mar.
Tras la tasación, se determina que las piezas, incluyendo un anillo y un lingote de oro suizo, junto a una moneda mexicana, alcanzan un valor total de 5.500.000 pesos. Sara, aunque satisfecha con la atención, decide pensarlo antes de concretar la venta.