Se expresa un profundo agradecimiento a Lionel Messi por la alegría brindada a los argentinos durante 20 años. Se le entrega un rosario bendecido desde el Vaticano como símbolo de aprecio, extensivo a su familia.
Se considera este gesto más importante que cualquier copa del mundo, subrayando el impacto emocional y personal de Messi en la gente. Se le anima a seguir intentando ganar un campeonato mundial, ya que está capacitado para ello.