Se confirma la asistencia de Donald Trump a la final del Mundial para entregar la copa, un hecho inédito que resalta su influencia y el protagonismo que busca en eventos deportivos. También estarán presentes Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, junto a la familia real, mientras que Javier Milei seguirá el partido desde Buenos Aires.
Se prevé un encuentro significativo entre Trump y Sánchez, líderes con posturas políticas divergentes. Se destaca la habilidad de Trump para gestionar estas situaciones y la expectación sobre su rol en la ceremonia de premiación.
Se menciona la propuesta de Infantino de incluir a China en la organización de futuros mundiales, buscando expandir el negocio futbolístico. La participación de Trump en la entrega de la copa subraya la importancia que se le otorga al evento y su capacidad para generar atención mediática y política.