La selección argentina de fútbol se vio afectada por una tormenta eléctrica en Nueva York, lo que provocó el aplazamiento de su entrenamiento programado. La lluvia torrencial y la caída de rayos obligaron a cancelar la práctica en el centro de entrenamiento del Red Bull New York, generando preocupación por la preparación del equipo.
Si bien el pronóstico para mañana no prevé lluvias, la postergación del entrenamiento podría perjudicar la puesta a punto de la selección, sumándose a la molestia de Scaloni por un compromiso comercial previo. Sin embargo, la lluvia podría tener un efecto positivo al limpiar el humo de los incendios canadienses que afecta la calidad del aire en la ciudad.