Jed, el tío Cooper, decide comprar ropa nueva para todos los niños, incluyendo trajes para la escuela y para los domingos, para que no se sientan mal por tener cosas nuevas mientras otros no.
Los niños quedan encantados con la idea, especialmente cuando Cassandra elige un vestido y James un traje, demostrando la generosidad de Jed y la alegría de los niños al recibir estos regalos.