La previa de la final del mundo se vive intensamente en Times Square, Nueva York, epicentro de la celebración argentina. Se espera la asistencia de aproximadamente 20.000 personas para el banderazo, un evento que ya se ha convertido en un ícono.
A pesar de la magnitud del evento y la logística compleja, se anticipa una jornada inolvidable con la percusión argentina y los bombos como protagonistas. La celebración promete ser histórica, con la gente congregándose en este emblemático lugar de la ciudad.