El influyente diario The Guardian, a través de su editorialista Simon Jenkins, se pregunta si las Malvinas son argentinas y afirma que, aunque no por ahora, las Falklands no pueden ser británicas para siempre.
El editorialista argumenta que los territorios de la era imperial británica no tienen derecho eterno a permanecer como están, especialmente aquellos que generan un costo para los contribuyentes británicos.