Se reactivaron los ataques en Oriente Medio, con la Guardia Revolucionaria de Irán respondiendo a bases estadounidenses cercanas a su territorio y a aliados. Irán acusa a Estados Unidos de atacar seis puentes en la ciudad de Camir, provincia de Jormozán, dejando siete muertos y nueve heridos.
La agencia Tasnim reportó que estos ataques estadounidenses contra la infraestructura energética y de servicios de agua en Irán han dejado a 10.000 personas sin suministro potable. La Guardia Revolucionaria advierte sobre operaciones contra unidades navales de Estados Unidos en la región.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que sus ataques alcanzaron decenas de objetivos militares iraníes, incluyendo vigilancia costera, defensa aérea e infraestructura logística.