El atentado en Niza dejó una profunda huella en las familias de las víctimas. Dina Ruiz, una de las supervivientes, relata el horror vivido esa noche, donde perdió a su madre, su tía y su tío.
Dina, quien tenía 17 años en ese momento, se encontraba en el lugar del ataque con su familia. Tras el caos, logró refugiarse en un hotel, sola y extremadamente preocupada por sus hermanas menores, Emma y otra, quienes se habían quedado en Niza con su abuela.
La historia de Dina se entrelaza con la de su hermana menor, Emma, quien, a pesar de ser gravemente herida, fue protegida por los cuerpos de su familia bajo el camión. Las secuelas del atentado marcaron a ambas, con Dina asumiendo un rol de adulta para cuidar de sus hermanas y Emma lidiando con secuelas físicas.
"Lo único que pensaba era dónde están. Claro que pensaba en mi abuelo. En mi tío y en mi tía, pero sobre todo pensaba en mi hermana pequeña. ¿Dónde está mi hermana?", relata Dina sobre la angustia de la noche del atentado. El relato pone de manifiesto el impacto duradero del trauma en las vidas de los afectados.