La Séptima Avenida en Nueva York se encuentra completamente cortada al tránsito debido al masivo banderazo argentino. Las calles están repletas de banderas, puestos de comida y venta de camisetas, creando un ambiente de alegría y fervor.
A pesar de la multitud y la dificultad para circular, el ambiente es festivo y se mezcla con la vida cotidiana de la ciudad. El punto neurálgico del evento se encuentra a pocas cuadras.