El liderazgo de Scaloni se caracteriza por su capacidad para despojar de presión al equipo y conectar a los jugadores con sus emociones. Según Scaloni, el equipo rinde mejor en momentos de dificultad, lo que sugiere una fuerte conexión emocional que impulsa su rendimiento.
Se destaca que Scaloni fomenta un ambiente donde los jugadores pueden conectar con la alegría, el miedo, el disfrute y la impotencia, promoviendo un "liderazgo emocional" que permite al equipo jugar con libertad y pasión.