La rivalidad entre Argentina y España se matiza por el aprecio mutuo hacia Lionel Messi, quien es recordado y valorado en España por su paso por el Barcelona. Sin embargo, se percibe una falta de empatía del español hacia el resto del equipo argentino, y una crítica hacia el estilo de aliento "perpotente" de los argentinos.
Los españoles prefieren un aliento más tranquilo y propio de su cultura. Se observa una diferencia en la forma de expresar el amor por el país y la selección.