Los apoderados de Titulanga (o Piscilanga) se presentan para hablar sobre la situación del jugador, mostrando preocupación por su futuro y el dinero invertido.
Afirman que el jugador, a pesar de no estar en un buen momento, pone "todas las ganas" y que el equipo no lo ayuda. Se menciona que Alejandro Ragucci, hermano de uno de los presentes, falleció recientemente.
Buscan la opinión de los interlocutores antes de hablar con los dirigentes, consultando si recomendarían comprar al jugador.