Tras el debilitamiento militar de las FARC por el Plan Colombia y la muerte de líderes clave, se inició un nuevo proceso de paz en 2012 bajo el gobierno de Juan Manuel Santos. Las conversaciones se llevaron a cabo en La Habana, Cuba.
El acuerdo final, firmado en 2016, incluyó la entrega de armas, la reintegración de excombatientes, justicia transicional, garantías de no repetición y desarrollo rural integral. El objetivo era la construcción de una paz estable y duradera.