La periodista Natalia Roca, en su cobertura del terremoto en Venezuela, expresó su profunda indignación ante la lentitud y desorganización de los equipos de rescate locales. Denunció que, a pesar de detectar vida bajo los escombros, la respuesta de los bomberos venezolanos fue excesivamente demorada, a diferencia de la rapidez y eficiencia de los equipos internacionales.
Roca relató cómo la espera de una unidad de rescate se prolongó innecesariamente, mientras los voluntarios consumían café y esperaban al líder de la unidad. Esta inacción, en medio de una emergencia de tal magnitud, generó gran frustración en la periodista, especialmente al saber que una niña con vida permanecía atrapada.
La periodista, con 10 años de experiencia, considera esta situación como lo peor que ha presenciado y anhela un cambio para Venezuela. A pesar de la adversidad, afirma que no abandonará su país, ya que se siente responsable de sus padres y cree que su nación la necesita.