Carmen cuestionó la supuesta prudencia española ante la final del Mundial, mencionando declaraciones de Iker Casillas y otros. Señaló que la influencia argentina en España ha contagiado un cierto triunfalismo.
Fernando, por su parte, admitió que los españoles no tienen la misma dramatización de la pasión por el fútbol que los argentinos. Comparó la situación con la de Lionel Messi, cuya historia de superación contrasta con la de los jugadores españoles, quienes, aunque profesionales, no generan el mismo fervor.
Se abordó la diferencia en la expresión del sentimiento futbolístico, con los argentinos siendo más efusivos y los españoles más contenidos, aunque reconociendo que la presencia de argentinos en España ha influido en la cultura local.