La pareja conformada por Camila (argentina) y Javi (español) se prepara para ver la final del Mundial en Tenerife, España, con un contrato que estipula cómo se gritarán los goles: "en la cara del otro". La tensión es alta, especialmente para Camila, quien teme por la reacción de su suegro.
Ambos admiten la dificultad de controlar la emoción durante los goles, a pesar de haber acordado no gritar. Javi confiesa que Camila se transforma durante el Mundial y que él se considera un "chupa medias" por hinchar por Argentina para agradar a su suegro. La ansiedad es tal que Camila no sabe si podrá comer durante el partido.
El partido se jugará a las 8 de la noche (hora de Tenerife). La pareja, junta hace dos años, se conocieron en Madrid y ahora buscan superar este desafío deportivo manteniendo la armonía en su relación.