Una pareja mixta, ella argentina y él español, comparte su particular situación de cara a la final del Mundial. La tensión es palpable ya que deberán hinchar por equipos rivales, lo que genera un desafío para su relación.
Decidieron ver el partido juntos en casa, pero con un "contrato" de por medio que estipula reglas claras para los festejos de gol. La posibilidad de que él duerma en el sofá si Argentina gana es una de las cláusulas.
A pesar de la rivalidad deportiva, el amor parece ser el factor predominante. Ambos reconocen la pasión argentina por el fútbol y cómo transforma a Camila durante el Mundial. La pareja, junta hace dos años, se conoció en Madrid y ahora convive en España, adaptándose a las costumbres argentinas.