A pesar de haber recorrido miles de kilómetros en motorhome para la final del Mundial, la pareja aún no ha conseguido entradas para el partido, buscando opciones a precios razonables.
La experiencia del viaje y la cobertura del evento son consideradas épicas y una gran oportunidad laboral, independientemente de si logran asistir al partido.
Si no consiguen entradas, planean disfrutar del evento en Manhattan con otros argentinos, valorando el viaje en sí mismo como una gran aventura.