Se describe el desafío de organizar viajes y alojamientos para más de 100 personas, incluyendo la dificultad de conseguir reservas y la particularidad de que los familiares se manejan como una "colectividad".
Se menciona la necesidad de tener en cuenta los gustos y preferencias de cada uno, ya que son "pasajeros de siempre" y no solo del mundial. El deseo es que todos se alojen en el mismo hotel en Nueva York.
Se hace referencia a la cábala de no emitir el siguiente programa hasta ganar, lo que añade presión a la organización.