Tras la recuperación del último paciente de ébola, se inicia un periodo de 42 días de vigilancia establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este lapso es crucial antes de poder declarar oficialmente el fin de la emergencia sanitaria.
Aunque el brote no ha concluido por completo, la evolución favorable representa un avance significativo. La OMS recuerda que dar de alta al último caso no implica la erradicación total de la enfermedad, subrayando la importancia de mantener las medidas de prevención y control.