Se analiza la transformación del modelo de liderazgo deportivo y de liderazgo en general, tomando como referente a Nelson Mandela y el éxito reciente de la selección argentina de fútbol.
Se destaca la importancia de la unidad y la conexión emocional entre los jugadores, mencionando cómo la pandemia fortaleció los lazos del equipo.
Se contrasta el modelo de liderazgo cercano y empático de Scaloni con otros estilos más distantes o conflictivos vistos en otros equipos, como el de Inglaterra o Francia.
Se resalta la idea de que el buen líder saca lo mejor de sus dirigidos, y en el caso de la selección argentina, esto se extiende a inspirar a toda la sociedad.