Niki, apodado "el remador del TC", describe su trayectoria en el automovilismo, marcada por la perseverancia y la falta de regalos. Explica que el apodo surge de las dificultades económicas y los altibajos en su carrera, que lo llevaron a bajar de categoría en varias ocasiones antes de poder consolidarse en el TC.
Destaca la importancia del trabajo en equipo, la humildad y el compañerismo, tanto en la victoria como en la derrota. Menciona que el TC actual tiene un nivel altísimo de pilotos e ingenieros, y que el esfuerzo personal es clave para mantenerse en la competencia, dedicando cada día a prepararse para la siguiente carrera.