El gobierno estadounidense ordenó la suspensión de controles en carreteras del ICE tras la muerte de dos personas abatidas por agentes. Uno de ellos fue un colombiano de 26 años, cuyo asesinato fue denunciado por Gustavo Petro.
Un testigo relató que el agente intentó abrir la puerta del auto y sacó al hombre ensangrentado. Una ONG local indicó que la víctima tenía permiso de trabajo y vivía con su esposa e hija. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) afirmó que buscaban a un extranjero en situación irregular con orden de expulsión.
El senador Angus King cuestionó que el colombiano no era la persona buscada y exigió una investigación transparente. El agente que disparó fue suspendido. El caso reaviva el debate sobre las prácticas del ICE y las políticas de deportación de Donald Trump.
Manifestantes condenaron la muerte del joven colombiano, exigiendo paz y dignidad. La semana anterior, un agente del ICE mató a un mexicano en Houston, versión desmentida por testigos. Estos incidentes elevan a siete las muertes a tiros durante operativos de control migratorio en EE.UU. desde enero de 2025.
El periodista José Díaz Briseño informó que el inspector general del Departamento de Seguridad Interna y el FBI investigan el caso. Medios citan que la administración Trump pausó arrestos salvo con orden judicial. La gobernadora de Maine, Janet Mills, calificó el operativo de desastroso y sin coordinación local. Organizaciones de defensa de migrantes y la bancada hispana del Congreso exigen audiencias.