La conversación giró en torno a la masiva presencia de hinchas argentinos en el exterior, equiparando el fenómeno de Messi con el de Maradona. Se cuestionó si los hinchas actuales solo van a ver a Messi o si el fervor por la selección se mantiene intacto.
Se destacó el orgullo de tener tantos cracks argentinos a lo largo de la historia, desde Di Stéfano y Sívori hasta Messi. La influencia de las grandes figuras trasciende fronteras, atrayendo a multitudes de diversas nacionalidades.
Se planteó la diferencia entre los hinchas de antes y los de ahora, sugiriendo que en el pasado el fervor era más por la selección en sí, mientras que ahora Messi parece ser el principal atractivo, arrastrando a toda Centroamérica y América.