Se prevé la llegada de un frente frío durante la noche del sábado, que provocará un cambio en la dirección del viento y traerá lluvias. Estas precipitaciones, que primero afectarán el sur de Canadá, se espera que ayuden a apagar focos de incendio y mejoren la calidad del aire en Nueva York.
La mala calidad del aire podría durar hasta la tarde del sábado, pero se anticipa una mejora sustancial a partir de la noche con las lluvias. Se espera que para el domingo, día de la final, el cielo esté más despejado y la calidad del aire sea considerablemente mejor, lo cual será beneficioso para los jugadores.
Se destaca que correr con aire contaminado es molesto y perjudicial para las vías respiratorias. La lluvia y el cambio de viento ayudarán a limpiar la atmósfera, haciendo que el cielo esté más "cristalino" para el partido del domingo.