Marina Calabró continúa su recorrida por Madrid, señalando la ausencia de banderas españolas y elementos alusivos a la final del Mundial. Señala edificios emblemáticos como el ayuntamiento y el antiguo edificio de correos, pero destaca la falta de decoración o ambiente festivo.
La periodista expresa su desconcierto ante esta calma, insinuando que podría ser difícil encontrar a algún español que manifieste entusiasmo. Su búsqueda de la expectativa popular por el evento deportivo sigue sin dar frutos claros.