Luis relata cómo luchaba por su familia, especialmente por su hija y nieto, quienes atravesaban una situación complicada. Decidió invitar a su hija a las reuniones de la iglesia para que recibiera el "agua viva".
Había estado trabajando previamente en esto, colocando agua viva en la comida de su hija y orando para que ella se sintiera mejor, a pesar de que ella había dejado la iglesia tiempo atrás.