Se detalla la compleja logística que implica el traslado y alojamiento de más de 100 familiares de los jugadores de la selección argentina, quienes viajan juntos en micros y comparten sector en la cancha.
A pesar de los desafíos, como la necesidad de organizar salidas y traslados, la experiencia se describe como placentera y unificada, fortaleciendo los lazos entre las familias.
Se menciona la experiencia en Kansas, donde los familiares pudieron disfrutar de la pileta del hotel sin ser reconocidos, lo que les permitió una mayor tranquilidad y disfrute.