Las celebraciones por la victoria de la selección argentina se desbordaron en la estación Ramos Mejía, Zona Oeste, y Monte Grande, Zona Sur. La euforia se extendió hasta altas horas de la madrugada, con bocinazos y reuniones espontáneas.
En Monte Grande, la gente se reunió en el centro hasta las 4 de la mañana, demostrando la pasión y el fervor por el equipo. Se anticipa un posible asueto para el lunes en la administración pública y se estima una movilización de 4 millones de personas si Argentina gana la final.