La intensa lluvia en Nueva York pone en duda la realización del banderazo, y la organización evalúa cambiar la ubicación o posponerlo.
Los argentinos presentes, con la bandera de Morón, se muestran frustrados por las condiciones climáticas y la incertidumbre sobre el evento. Se refleja la dificultad de mantener la celebración bajo el temporal.
"La verdad es que soy muy mal educado. Nosotros estamos interrumpiendo la clave. Sí, pero no es para que te tire la puerta tampoco", se escucha decir a alguien molesto por la situación.A pesar de los inconvenientes, la esperanza de que la lluvia cese y se pueda realizar el banderazo se mantiene, aunque la prioridad es proteger los equipos de transmisión.