Laura celebra la llegada de su hija Rose y se emociona al verla convertida en una mujer.
Conoce a Hester Sutashian, quien trabaja con ella y le recuerda una canción.
Laura y Charles invitan al Señor Edwards a ser padrino de Rose, a lo que él acepta conmovido.
Se menciona que la cena es tanto por la partida de Mali como por la celebración de la nueva etapa familiar.