Se relata una anécdota de Lionel Messi en un avión, donde a pesar de tener la opción de ir por el sector VIP, decidió compartir tiempo con los pasajeros comunes.
El astro argentino se dedicó a firmar autógrafos y tomarse fotos con todos los que se lo pidieron, demostrando una gran humildad y buena onda a pesar del largo viaje.
Este gesto, realizado tras un vuelo de más de 12 horas, evidencia la calidad humana de Messi y su conexión con la gente.